Psicofonías

(algo así como el blog de Psicobyte)

Cómo liberar software

Hace algún tiempo estaba yo soltando un rollo sobre compatibilidades entre licencias de software y alguien me dijo (más o menos): "Vale. Pero sin follones ni líos: Supongamos que yo he hecho un programa y quiero liberarlo. ¿Qué hago?".

Liberar un software puede llegar a ser tremendamente complicado e incluso, a veces, literalmente imposible. A menudo la cosa se complica por desacuerdos entre los autores, o con la empresa para la que trabajan, o líos legales con las distintas licencias que pueda tener un programa complejo...

Pero, en la mayoría de los casos, cuando dices "He hecho este programa y quiero liberarlo" es algo muy fácil, simple y rápido. De modo que, en adelante, supondremos que eres el autor del software y que no estás usando librerías ni código de otros autores.

Paso 1 Elegir Licencia:

Hay un montón de licencias libres para elegir, cada una de ellas con unas características propias. Algunas licencias son compatibles con unas pero con otras no. Si usas librerías o parte del código de otros, o si tu programa es una modificación del de otro, tendrás que usar su misma licencia o una licencia compatible con la suya. Si usas código de varias fuentes con licencias distintas, necesitarás encontrar una licencia compatible con todas ellas (y eso puede llegar a ser un lío tremendo en el mejor de los casos, o incluso imposible en el peor).

Pero sigamos suponiendo que todo el código es tuyo y no dependes de las licencias de otros. Entonces puedes elegir la licencia que quieras. Personalmente, te recomiendo que uses la licencia GPL. Es una licencia libre que permite todos los usos de tu software (incluso comerciales), permite redistribuirlo, modificarlo y crear software derivado, pero exige que todo ese software derivado se distribuya con esa misma licencia GPL. Esto es importante porque, de este modo, todas las mejoras, modificaciones o software derivado que hagan los demás de tu código también tendrán que ser libre (a esto, concretamente, es a lo que se llama "Copyleft"). Es también la licencia libre más usada y, de hecho, la que usa Linux.

Una vez elegida la licencia, tendremos que indicarla en cada uno de los archivos del código fuente. Veamos cómo.

Paso 2: Copyright.

Sólo la persona (o personas, si son varias) que tiene el copyright de un programa puede liberarlo. En principio, esa persona (o personas) es el autor (o autores) de ese programa.

Así que lo primero que tienes que poner en la cabecera de tu programa es un anota diciendo quién eres y que que tienes el Copyright, con algo parecido a esto:

Copyright 2013 Allan Psicobyte.

(si hubiera más de un autor se pondría una línea como esa por cada uno de ellos)

Después de la nota de copyright se pone un pequeño texto que indique concretamente la licencia que estamos usando. Suele haber un texto estándar para cada una de ellas, y en el caso de la GPL es este:

This program is free software: you can redistribute it and/or modify
it under the terms of the GNU General Public License as published by
the Free Software Foundation, either version 3 of the License, or
(at your option) any later version.

This program is distributed in the hope that it will be useful,
but WITHOUT ANY WARRANTY; without even the implied warranty of
MERCHANTABILITY or FITNESS FOR A PARTICULAR PURPOSE. See the
GNU General Public License for more details.

You should have received a copy of the GNU General Public License
along with this program. If not, see <http://www.gnu.org/licenses/>.

Paso 3: Archivo con la licencia

Además de poner el texto con copyright y licencia en cada uno de los archivos del código fuente, es conveniente acompañarlo con otro archivo que contenga el texto completo de la licencia. Por tradición, ese archivo es de texto plano y se llama README (así, en mayúsculas y sin extensión) o, mejor, LICENSE. El texto de la licencia, en el caso de ola GPL, se puede copiar de la versión que hay en la página del proyecto GNU (tal cual, sin modificar nada).

Paso 4: Publicar el código:

Lo siguiente es poner todo esto en algún lugar público al que se pueda acceder. Lo puedes poner para descargar como un archivo comprimido en tu página personal, usar tu propio servidor FTP o el método que prefieras pero, lo más recomendable con diferencia, es usar alguno de los muchos repositorios de Software Libre o forjas que existen. Estos sitios te permiten fundir el proceso de desarrollo, producción y distribución en uno sólo, y suelen estar dotados de herramientas muy útiles.

Hay muchos diferentes y, dependiendo del sistema de control de versiones que uses (y, si no usas ninguno, deberías hacerlo), preferirás uno u otro. Sourceforge, por ejemplo, es un clásico que usa subversion, aunque últimamente el que está pegando fuerte es github, que usa git y tiene un montón de herramientas de tipo "red social" que sirven de mucha ayuda.

Además, siempre que distribuyas el programa deberá ir acompañado del código fuente o, en su defecto, de un enlace o texto indicado cómo conseguirlo.

Por último, dependiendo de cómo sea tu programa, es una buena idea incluir algún aviso sobre la licencia en la documentación, la ayuda (el clásico "Acerca de..."), el manual, etc.

Y con esto, ya eres un programador de Software Libre. Enhorabuena.

(Publico este texto simultáneamente en mi blog y en el de la Oficina de Software Libre de la Universidad de Granada)

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Bug en Youtube

(Seguro que este nuevo bug de Youtube ya lo conoce todo el mundo, pero yo me he dado cuenta mientras les enseñaba un poquito de HTML a los niños del Campus Infantil de Software Libre).

Al usar el enlace "insertar", que permite copiar un trozo de código (un iframe) para poner el vídeo en tu propia página web, a la URL que contiene ese código le falta el protocolo (el http:), lo que hace que falle estrepitosamente y el vídeo insertado no se vea.

Por ejemplo, donde pone
src="//www.youtube.com/embed/P4r_jICx4lU"

debería poner
src="http://www.youtube.com/embed/P4r_jICx4lU"

Agregándole ese "http:" ya funciona perfectamente.

NOTA: Me cuenta Penyaskito en el facebook que "No es un bug en absoluto, todo lo contrario."//" permite incrustar los contenidos con el mismo protocolo que esté usando la página "padre" (http o https). Esto evita las típicas alertas de "contenido no seguro", y las nuevas versiones de los navegadores son bastante estrictas con eso, por lo que el video no se vería si la página está sobre https si lo incluyes con http. Es recomendable hacer lo mismo con el resto de recursos (css y js) que incluyes en tus páginas."

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Censuras, re-censuras, y autores

Cuando un fotógrafo hace una foto, se curra (entre otras cosas) un encuadre en el momento de tomarla y, si le hace falta, lo ajusta luego en el laboratorio o el ordenador.

Y está muy feo enmendarle el trabajo.

Además, cuando enlazas una foto (por la razón que sea) es conveniente en lo posible enlazar a la galería original del autor, que para eso el mérito es suyo.

Estos días corre por facebook esta imagen, supuestamente censurada por esta red social:

Foto de Styush recortada

La foto que, supuestamente, facebook ha censurado (y que, pese a ello, no hace más que aparecer por facebook) está recortada de un modo que hace sospechar que ya ha sufrido de algo muy parecido a esa censura pacata que, se supone, se pretende denunciar.

Lo triste es que la versión recortada se ha hecho tan popular que ya es más fácil de encontrar que la original, con lo que estás fastidiando doblemente al autor: Primero por quitarle el mérito al no referenciarlo, y segundo por mutilar su foto sin advertirlo, traicionando su intención estética original.

Aquí te dejo esa foto supuestamente censurada por facebook, sin recortar y en su propia galería. Sin caer en lo mismo que pretenden denunciar y respetando al autor:

Foto de Styush recortada

Que a lo mejor me equivoco, porque está en ruso, pero intentarlo y buscar un poquito no es tan difícil, coño.

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Crónica de un seminario

El pasado 9 de Noviembre tuve el honor de impartir un seminario sobre marco legal aplicable a las redes sociales para el Curso Social Media de la FEUGR y el diario IDEAL. Este post es copia del original que redacté para los alumnos del curso.

He escrito esta crónica como pequeño repaso al taller que tuvimos el pasado viernes. Así aprovecho y enlazo aquí las referencias y todos los contenidos. Naturalmente, estáis invitados a añadir vuestras percepciones y opiniones en los comentarios (Un seminario como este no se puede hace sin la ayuda y participación de los alumnos). Voy a replicar este mismo artículo en mi propio blog, pero sería preferible que los comentarios se hicieran (si se hacen) en este artículo, para no dispersarlos.

Si quedó alguna duda también podéis ponerlo por aquí o, si lo preferís, podéis encontrarme como @psicobyte_ en Twitter.

Adjunto (divididas en los tres bloques más o menos arbitrarios que seguimos el viernes) las transparencias que usamos en el seminario en formato PDF (para que se puedan ver cómodamente) y en formato ODP (para que se puedan editar y modificar). Naturalmente van con una licencia libre CC BY-SA que permite su reutilización.

Primera parte

(Transparencias: social-media-1-privacidad.odp - social-media-1-privacidad.pdf)

En el primer bloque comenzamos hablando de cómo ha cambiado en los últimos años la visión que tenemos de internet.

Usamos la fabulosa Declaración de Independencia del Ciberespacio para ver cómo se ha pasado desde la concepción original de Internet como un "lugar" (ciberlugar) aparte con leyes distintas de las que se usan en el mundo "atómico", a verlo como un aspecto más del mundo con las mismas reglas.

(Por cierto, se puede seguir a Barlow en twitter)

Dimos un vistazo también a cómo han ido cambiando nuestras ideas de la privacidad y del tipo de cosas que se pueden decir en Internet.

Nos metimos "en faena" charlando sobre la libertad de expresión, viendo cómo está definida en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en la Constitución Española, y dando nuestras opiniones sobre sus límites en un interesante micro-debate.

Precisamente aprovechamos lo compartido en ese debate para hablar sobre intimidad, privacidad, imagen y derecho al honor. Dimos un rápido repaso a la principal legislación al respecto (Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen., Libros X y XI del Código Penal y Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal.). Vimos como lo estricto de la redacción de ley es compensado por una jurisprudencia bastante más razonable. Como ejercicio práctico usamos una foto de Cartier-Bresson para intentar dilucidar hasta qué punto y en qué condiciones se ajusta a la legalidad.

Más tarde pudimos charlar sobre la privatización del espacio discursivo, y de cómo el hecho de que la mayoría de las redes sociales sean privadas hace que sus propietarios tengan la facultad de condicionar qué puede o no decirse en ellas. Tuvimos una interesante discusión al respecto usando como ejemplo el caso del proyecto pictórico Madonna and Child enfrentado a la censura de facebook.

Segunda parte

(Transparencias: social-media-2-copyright.odp - social-media-2-copyright.pdf)

En la segunda parte hablamos de Copyright. De cómo Disney perdió el control de su famoso personaje Oswald el conejo afortunado, lo que le obligó a usar a un ratón desconocido, ratón que es sospechoso de haber tenido cierta influencia sobre la ampliación de los plazos de copyright en Estados Unidos.

Esto nos valió para meternos en los derechos de autor (y la Ley de propiedad intelectual), sus límites y, sobre todo, su problemática de cara a la difusión de contenidos en las redes sociales. Hablamos también de lo que es plagio y lo que no, y de lo a menudo que se da tanto de forma consciente como de buena fe.

Tercera parte

(Transparencias: social-media-3-CC.odp - social-media-3-CC.pdf)

Visto lo difícil que puede llegar a ser difundir contenidos conforme a la ley, en el tercer bloque exploramos cómo las licencias libres (fundamentalmente Creative Commons) representan una de las posibles soluciones, constituyendo una herramienta de difusión cultural extremadamente poderosa.

Aprovechamos los últimos minutos para charlar sobre cosas que nos habíamos dejado en el tintero o que no habían quedado claras y, por fin, terminamos, que cuatro horas de laberintos y matices legales cansan a cualquiera.

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Una sola cesta

Hace ya como cinco años que escribí advirtiendo del riesgo de guardar demasiados "huevos" en demasiadas pocas "cestas".

Pues hoy día, con Google acaparando cada vez más ámbitos en email, blogs, redes sociales, galerías de imágenes, telefonía movil, pues ni te cuento.

Simplemente, reitero lo dicho entonces:

¿Has escuchado alguna vez eso de "No pongas todos los huevos en la misma cesta"?
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