Psicofonías

(algo así como el blog de Psicobyte)

Gatos paracaidistas

La ecología estudia las variadas interrelaciones que se dan entre los organismos y con su entorno en un medio determinado. Como te contado alguna vez, es algo tremendamente complejo y con implicaciones sutiles y a menudo inesperadas.

Aunque, al parecer, se trata de una referencia habitual entre los ecólogos, yo no conocía la historia que voy a contarte ahora, hasta que la ví mencionada en el libro "Biología General" de Helena Curtis. No he encontrado información demasiado detallada (al menos, en español), de modo que he recopilado lo que hay por ahí para contarte la historia completa. La mayor parte de la información está extraida del libro Ecological Aspects of Pest Control in Malaysia, de Gordon R. Conway, que parece ser la fuente más detallada y fiable.

Luchando contra la malaria

En 1955, en Borneo, la OMS andaba metida en un proyecto bastante importante: El control de la malaria que, en algunas regiones del país, llegaba a afectar al 90% de la población.

La malaria es una enfermedad provocada por un parásito unicelular del género Plasmodium que se transmite a través de los mosquitos. Estos no se ven afectados por el Plasmodium, pero pueden transmitirlo por su picadura.

Un procedimiento relativamente efectivo y ya probado anteriormente con buenos resultados era el de acabar con los mosquitos: Si se acaba con el vector que transmite la enfermedad, se acaba con esta.

DDT

Para ello fumigaron las aldeas en Brunei, Sabah y Sarawak (las regiones más afectadas) con DDT.

Creado en 1939 por el químico suizo Paúl Muller, el DDT es un insecticida bastante barato que, a bajas concentraciones, es inocuo para la mayoría de los animales (salvo para los insectos, claro). Sin embargo, es un compuesto muy estable, que permanece muchos años sin degradarse. Además, es soluble en los lípidos, por lo que se acumula en las grasas animales, lo que hace que se transimta por la cadena trófica aumentando su concentración. Además, existen indicios bastante serios de que puede ser cancerígeno para los seres humanos. En 1962, la bióloga Rachel Carson escribió un famoso libro llamado Silent Spring, donde alertaba de los riesgos de este insecticida. Desde entonces, su uso se ha prohibido o restringido (al menos oficialmente) en muchos paises. A pesar de ello, hoy día se puede detectar DDT en muestras tomadas por todo el globo, incluidos lugares donde nunca se usó, como la Antártida.

Pero en 1955 no sabían nada de todos estos desagradables inconvenientes, y el DDT era considerado la panacea en la lucha insecticida.

Fumigaciones

De modo que se dedicaron a fumigar las casas de las aldeas con DDT para acabar con los mosquitos. El que no conocieran todos los problemas del DDT no quiere decir que fueran tontos: Aunque las concentracionesque se usaban no fueran peligorsas para ellos, durante las fumigaciones desalojaron de las viviendas a las personas y animales dométicos.

Y el caso es que la cosa pareció funcionar. Algunas estirpes de mosquitos desarrollaron resistencia al insecticida pero, en principio, todo fué estupendamente. Dice el refrán que "Muerto el perro se acabó la rabia". En nuestro caso, "Muerto el mosquito se acabó la malaria".

Si esto acabara así podríamos sentirnos felices por los habitantes de Borneo, pero el interés de la anécdota (y su potencial moraleja, que es a lo que vamos) sería bastante pobre. Así que es ahora cuando empezamos a hablar de los problemas.

El Misterio de los techos derruidos

Algunos habitantes de las aldeas fumigadas comenzaron a informar de algo bastante extraño: Los techos de su casas, que estaban hechos de paja, parecían "pudrirse", llegando incluso a derribarse. Culpaban de ello al DDT.

Pero, que se sepa, el DDT no tiene efectos sobre los vejetales. Se usaba para fumigar cosechas desde hacía mucho tiempo, y nadie había informado de nada similar a esto.

Un tal Cheng, entomólogo de la OMS, estubo investigando el asunto hasta que dió con la fuente del problema.

En los techos de las viviendas habitaba la larva de una mariposa, Herculia nigrivitta, que se alimentaba de la paja de que estaban construidas. En las zonas que habían sido rociadas con DDT, la cantidad de orugas encontradas era en torno a un 50% mayor que en las zonas donde no se había usado el insecticida. Las orugas se comían, literalmente, los tejados. El DDT no solo no había acabado con ellas, sino que había hecho que proliferaran. ¿Como era esto posible?

Cheng descubrió qie las larvas podían detectar el DDT, y evitaban comerselo, lo que explicaba que no las matara, pero ¿Por qué proliferaban?

Una investigación detallada dió con la causa: Una minúscula avispa del género Antrocephalus.

Esta avispa parasita las orugas de Herculia poniendo sus huevos en ella, para que sirva de alimento a sus larvas que, evidentemente, acaban matándolas. Pero el DDT había acabado con las avispas, lo que provocó la "explosión demográfica" de las mariposas, que se convirtieron en una plaga para los tejados. Un problema ecológico.

Los "daños colaterales" de la fumigación empezaban a sentirse.

Pero, a esas alturas, los tejados eran un problema secundario.

Porque, en las zonas fumigadas, los gatos estaban muriendo.

Tragedia felina

Cualquier amante de los gatos considerará esta como una mala noticia, pero es un problema mucho más serio que una simple cuestión de cariño hacia nuestras mascotas. Porque, con los gatos muertos, hubo una proliferación de ratas. Y las ratas transmiten muchas enfermedades. ¿Habían cambiado la malaria por algo peor?

Como recordarás, durante las fumigaciones se habían llevado a los animales domésticos, incluidos los gatos. ¿Qué los había matado entonces?

Al igual que con los tejados, se trataba de un problema ecológico.

El DDT no había acabado solo con mosquitos y avispas. También afectaba (aunque en menor medida) a las ubicuas cucarachas.

Las cucarachas suelen ser bichos muy resistentes y el insecticida no fué un arma muy efectiva contra ellas. Pero recordarás que te he comentado que el DDT se acumula en las grasas y se transmite a lo largo de la cadena trófica.

La cucarachas supervivientes acumulaban el veneno en su interior, que pasaba a sus más inmediatos depredadores, un gecko que suele habitar en las grietas de los hogares de Borneo. Y los gatos, además de ratas, comían cucarachas y geckos.

La acumulación del veneno fué letal para los pobres mininos.

Las autoridades sanitarias se encontraron ante el serio problema de combatir la plaga de ratas sin la otrora eficiente población de gatos: Trampas, venenos y otros sistemas son tremendamente ineficaces en comparación con un buén puñado de gatos.

La solución, en la mayoría de los sitios, resultó ser bastante simple.

Si no había gatos, habría que llevarlos.

Los habitantes de las ciudades donaron camadas y camadas de gatitos que fueron llevados a las areas fumigadas más próximas, para que reemplazaran a sus predecesores en la tarea del control de ratas.

Pero, en las áreas más remotas, la cosa era algo más complicada: No había ciudades cercanas que pudieran ofrecer sus mascotas, y había que traerlos desde mucho más lejos.

La solución la aportaría la Royal Air Force.

Operación Cat Drop

Las cifras hablan de unos 14.000 gatitos que fueron donados y reunidos en una base de la RAF en Singapur. En la operación, que recibió el nombre de "Cat Drop" (Que, en una traducción batante libre, significa algo así como "Lluvia de gatos"), estos fueron ubicados en contendores especiales, transportados en aviones y arrojados en paracaídas en las regiones más remotas en el que, probablemente, sea el bombardeo más extraño (y pacífico) que jamás haya llevado a cabo la aviación británica.

La ecología, como te decía al principio, es algo complejo con implicaciones sutiles e interrelaciones a menudo inesperadas. La lucha contra un parásito microscópico tuvo consecuencias que nadie podría haber imaginado. Personalmente, me fascina la surrealista imagen de 14.000 gatos paracaidistas.

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Comentarios:
# [15 de Julio de 2005 a las 15:54] mewt
Jejeje, curioso y muy instructivo, este post, jamás había oído hablar de este "Cat Drop". De hecho, al leer el título del post pensé que ibas a hablar del "síndrome del gato paracaidista", un trastorno que afecta a determinados mininos domésticos, provocándoles una tendencia desmedida a saltar desde alturas inusitadas (conozco un caso en concreto, el gato de una amiga que siempre que se dejan una ventana abierta, salta a la calle, una caida nada desdeñable, ya que el piso en cuestión se encuentra en la tercera planta). En fin, que un placer leer estos posts.
Todos los días se aprende algo nuevo con Psicobyte :oP
# [15 de Julio de 2005 a las 19:41] Circe
ooorale!!!! No inventes, yo conocia a una vecina que como su hija tuvo piojos le ponia DDT en la cabeza!!! =O

Bueno respecto a la Malaria, por acá también se contagia, yo lo conozoco como Paludismo a menos que me equivoque y no se trate de la misma enfermedad, yo se que lo trasmite el mosquito Anofeles.

Aunque por acá se realizan campañas para prevención, basicamente se busca evitar la proliferación de los mosquitos, porque también hay otra especie llamada Culex que es la transmisora del dengue.

Las medidas a tomar son descacharrizacion. limpieza de patios y fumigación.

Y finalmente me parece muy interesante la forma en que has dejado en claro como puede afectar un cambio en la cadena alimenticia a todo un entorno.

Saludos
# [15 de Julio de 2005 a las 20:39] manuelgr0
Si, algunas veces es peor el remedio que la enfermedad, buen articulo, fue bastante interesante.
# [15 de Julio de 2005 a las 21:11] Nessa
Pues yo lo encuentro dramático.
Una vez más, es el ejemplo perfecto de "cagada" (perdónenme la expresión) causada por manos humanas, que lleva a solucionarlo gastando el doble de esfuerzos, dinero y movilización militar.
14.000 pobres gatos cayendo en paracaídas... como buena admiradora de la especie felina, siento una mezcla de fascinación y ternura ante tan curiosa imagen.
# [16 de Julio de 2005 a las 10:11] Dosjerez
Genial, verdaderamente instructivo, ameno e interesante
# [17 de Julio de 2005 a las 22:53] Arkangel
¿Y cuando los gatos acabaron con las ratas? Porque supongo yo que la Royal (esto no era un ¿flan?) Air Force esa diría algo así como /si hay que echar gatos, pues se echan, con un par/...

¿Una plaga de gatos? ¿Contrataron a un perro violinista que se llevó con son de su música a todos los gatos, y los políticos, hasta un barranco, y desde allí saltaron todos?

¿Abrieron los gatos entonces su paracaidas de reserva y aterrizaron en el fondo del barranco sin mayor problema, y vivieron allí felices comiendo perdices (ratas no, que ya se las habían comido todas)? ¿Murieron todos los políticos?

Supongo que esto no se sabrá nunca, pero por imaginar... :P
# [18 de Julio de 2005 a las 01:59] Nit
Cada vez q leo un post tuyo me entran unas ganas irresistibles d repartir el link x todas partes :)
# [18 de Julio de 2005 a las 18:14] Veva
Hombre, Arkangel, los gatos ya fueron bastante problema en Nueva Zelanda, donde no había predadores felinos que trepasen, pero si muchos pájaros (como los kiwis) que no vuelan, sino que revolotean como gallinas.

Circe, mujer, lo de tu vecina no era DDT, sería ZZ!

Psyco: qué bien lo has contado!
# [19 de Julio de 2005 a las 00:00] Arkangel
¿Allí no fue lo de los conejos? ¿Nos dieron gato por liebre, entonces?

¿Pero que me fumo yo ultimamente antes de comentar por aquí? ;-)
# [19 de Julio de 2005 a las 16:07] Circe
Veva: Que es ¿ZZ? yo recuerdo bien la botella decia DDT y olia a DDT, pobre de mi vecinita. De verdad!!

En serio hoy muchos años después me sorprende lo que la gente puede hacer sin saber las consecuencias que esto le puede acarrear.
# [20 de Julio de 2005 a las 12:41] Veva
Ark: los conejos en Australia
# [5 de Noviembre de 2007 a las 20:04] chuki
tu estas jilipoyas colega estas drogao y pirao marico ijoputa adios chuki
# [14 de Septiembre de 2008 a las 20:12] mana
por eso es recomendable vacunar a nuestras mascotas.
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