Psicofonías

(algo así como el blog de Psicobyte)

Escépticos y follones

Soy escéptico. Creo que que el escepticismo es la única forma razonable y práctica de aproximarse a la realidad. Aún así, asumo que tengo (como todo el mundo) mi cuota de contradicciones y errores, pero estoy dispuesto a vivir con ellos, tratar de descubrir los que pueda, y subsanarlos cuando las pruebas me lo permitan. Ser escéptico no significa carecer de creencias infundadas, sino estar dispuesto a corregirlas ante las pruebas y los hechos.

Creo también que es bueno que haya asociaciones que se dediquen a promover el escepticismo y creo que las que existen hacen una labor importante y necesaria.

Además tengo amigos, conocidos y gente a la que respeto dentro del escepticismo organizado.

Muchas de las cosas que cito a continuación han sido escritas por personas concretas en situaciones concretas. Algunas incluso por alguna de esas personas que he comentado que admiro y respeto. No he puesto quién ha dicho cada cosa porque no importa, no es relevante y no tiene nada que ver con el objetivo de este post.

Esto no es un texto del tipo "tal persona es mala/tonta/incoherente porque dijo tal cosa". No creo que sea cierto (o, al menos, no creo que sea necesariamente cierto) que las personas que han dicho algo en la línea de lo que comento sean peores personas, o más ignorantes, o peores cocineros o saxofonistas por ello.

Si te sientes identificado en alguna de las citas, me disculpo por adelantado. Si te ofende o molesta, créeme cuando digo que no era mi intención. Si te sientes obligado a justificar tu frase, te aseguro que no es necesario. Esto no pretende ser una trolleada ni un flamewar.

En serio. No pretende ser un ataque a nadie ni a nada, ni una crítica a nadie concreto.

El caso es que, a vuelta de vacaciones, me he enterado de que hace poco se ha escrito un artículo que ha generado, por decirlo suavemente, cierta polémica. Lo he leído y, a pesar de que tiene mucho de clickbait y aunque todo me parece matizable y hay algunas cosas que no suscribo, estoy básicamente de acuerdo con lo que dice.

Deberías leerlo antes de continuar pero, en esencia, se trata de una crítica al movimiento escéptico organizado (en adelante, voy a usar expresiones como "movimiento escéptico organizado" de un modo bastante laxo y poco riguroso. Espero que me perdones por ello: Puede ser, en general, una organización un poco "soft" pero es un colectivo visible y definido). El artículo habla de varias cosas, pero se centra principalmente en actitudes prepotentes y agresivas, endogamia o el sesgo masculino.

En realidad, ninguna de las críticas que se hacen en el artículo es nueva y, de hecho, son las mismas que aparecen más o menos periódicamente en las propias listas de correo de los grupos escépticos.

Pero lo más curioso ha sido la respuesta por parte del movimiento escéptico a este artículo.

En parte, ha sido el tipo de respuesta que se suele dar en cualquier tipo de organización: Cierre de filas, caracterización de la crítica como una "agresión", defensa de las posiciones y rechazo.

Este tipo de reacciones son habituales y, de hecho, los escépticos se las suelen encontrar cuando argumentan ante otros colectivos. por eso es especialmente curioso que desde las filas del escepticismo se reaccione de forma tan parecida.

Ha habido muchas respuestas (sobre todo al principio) del tipo "Nos atacan", incluso con cierto deje conspiranoico aludiendo a alguna indefinida "campaña contra los escépticos".

En este sentido, no han faltado tampoco los ad hominem del tipo "Esto es la venganza de un resentido", "el autor siempre ha estado en contra del escepticismo" o "nos ataca porque nos odia".

También ha habido muchos que, un poco en plan hombre de paja, han corrido a defender el escepticismo como concepto, cuando lo que se critica es una organización.

Varios han argumentado que la crítica toma la parte por el todo, y que atribuye al "movimiento escéptico" el carácter y comportamiento de algunos miembros. La crítica, argumentan, debería haber estado dirigida a "algunos miembros" de los grupos de activismo escéptico.

Personalmente no adopto ese tipo de lenguaje preciso y riguroso cuando hablo de colectivos como los creyentes, los políticos, los creacionistas o los informáticos. Normalmente (y me consta que no soy el único que lo hace), doy por hecho que se entiende que hablo "a bulto", y que el colectivo al que me refiero es mucho más diverso.

Por otr lado, los sociopsícólogos dicen que colectivos tienen un "problema" a la hora de ser percibidos desde fuera de ellos: La mayoría de sus miembros son gente "normal", moderada y que, simplemente, no se ve. Pero la minoría de gente que hace ruido, o se porta como un capullo, o adopta posturas extremas, o es profundamente borde, sí que es percibida claramente, y acaba siendo la que define el grupo tal y como se ve desde fuera de este.

Pasa en todas partes, es un hecho objetivo en prácticamente cualquier colectivo, y muchas organizaciones tienen que hacer verdaderos esfuerzos de organización y comunicación para paliar este efecto. Esto es especialmente cierto en los colectivos que tiene algún tipo de base ideológica, filosófica o algún modo definido de ver el mundo (algún día hablaré de cómo se aplica esto en el mundo del software libre). No es algo necesariamente bueno ni malo, todo depende de las características del grupo y del tipo de "desviaciones internas" que tenga, pero a menudo sí que es malo, y ahí está.

(la cosa es más compleja, porque en muchos casos esta distribución crea dinámicas internas que hace que el grupo realmente derive en la dirección de los "ruidosos" o los "extremistas", pero vamos a dejarlo aquí para no liar el tema aún más.)

En el movimiento escéptico hay montones de capullos. Hay gente borde, pagada de sí misma y convencida de que tiene razón y de que tiene el derecho a decirlo de la forma que le de la gana, aunque eso moleste a otros.

Y realmente tienen ese derecho. Ser un borde y un capullo no es un delito, y está dentro de lo que protege la libertad de expresión.

Pero, si lo eres, no esperes caerle bien a la gente.

Y, como ejemplo paradigmático de ello, tenemos al gran Richard Dawkins (en serio que es paradigmático, es el que siempre se acaba mencionando cuando sale este tema).

Dawkins es uno de los mejores divulgadores científicos vivos. Especialmente cuando se habla de bioquímica, genética y evolución, que es su especialidad. He leído un buen puñado de libros suyos y es fantástico. Además, es un escéptico y ateo militante, y su libro "El espejismo de Dios" es uno de los mejor argumentados en favor del ateísmo.

Pero Dawkin es un capullo. Siempre lo ha sido. No sólo cuando se habla de escepticismo, si no que ya lo era cuando debatía sobre biología con otros biólogos. Es un borde y tiene la habilidad diplomática de un bulldozer.

Y tiene todo el derecho a serlo, pero es una putada. Tengo un par de amigos a los que (en mi opinión) les resultaría tremendamente interesante llevarse "El espejismo de Dios" que hay en mi estantería pero que nunca lo harán, porque la fama de Dawkins le precede y no lo tragan.

En el escepticismo organizado hay bastante gente en esa línea, son notorios y conocidos dentro del propio movimiento pero, qué carajo, es que tienen algo de carácter; cuando los conoces mejor no son mala gente.

Claro que a muchos se les quitan las ganas de llegar a conocerlos mejor.

Así que resulta que hay un montón de capullos. No son mayoría, sin duda. Pero destacan mucho. Además, sólo hace falta un capullo para fastidiarte una tarde que estaba siendo agradable.

Pero, además, está el tema de la endogamia. Que seguro que no la hay, pero lo que se ve desde fuera es que hay un grupo más o menos reducido que aparece en todas partes, en todos los saraos, en todos los medios. desde hace mucho.

Esto es normal, y no tiene que significar nada malo. En todo colectivo es normal que haya gente que participa más que otra. Además, cuando destacas trabajando en algo es más probable que te vuelvan a llamar para algo parecido. Además, si necesitas ayuda lo más fácil y seguro es tirar de la gente que ya conoces. Esto hace que en todo grupo que tenga una organización más o menos flexible se tienda a crear dos sectores diferenciados, Los que "tiran del carro", participan, hacen cosas y organizan, y un grupo más numeroso, formado por los que asisten, escuchan y, en general, participan menos y de un modo más pasivo.

Por supuesto, estos subgrupos no son estancos, y hay cierta fluidez entre ellos. pero tampoco demasiada.Por supuesto, los "outsiders" y recién llegados lo tienen más difícil para acceder a esta especie de "camarilla interna".

Un detalle curioso es que, en las discusiones y batallas que se han formado en Twitter a raíz de esta polémica, muchos críticos ("haters", "enemigos", "agresores") confundían o mezclaban al "movimiento escéptico" con el "movimiento divulgador". Cosas del tipo "en tal evento escéptico pasó tal cosa horrible porque sois horribles", a lo que el escéptico de turno respondía "Ese evento era de divulgación, y no tenía nada que ver con nuestro grupo". Pero muchos.

Esto no es tan raro si nos fijamos en que esos escépticos que son especialmente visibles se solapan en gran medida con los pocos divulgadores que son especialmente visibles en el movimiento divulgativo.

Que, insisto, no es necesariamente malo, se da en casi todos los colectivos, y es una consecuencia natural de cómo funciona un grupo. Pero ocurre.

Y relacionado con todo esto está el tema de por qué hay tan pocas mujeres en el escepticismo.

En el activismo escéptico hay muy pocas mujeres (aunque la cosa ha mejorado desde hace unos años). No es el único ambiente donde esto ocurre (créeme, me muevo en el mundo de las TiC)

Iba a escribir mi opinión aquí, relacionándolo con las barreras de entrada típicas de todo colectivo, añadidas a la mencionada presencia de "capullos" y la problemática de la "fluidez interna" del grupo. pero he visto (y he visto completo) este vídeo que ha tuiteado el @paleofreak, y me parece que está espléndidamente explicado. Incluyendo la parte más triste y desagradable.

En serio, deberías verlo.

En el movimiento escéptico hay mucho machismo. No me atrevo a decir si es más o menos que en otros grupos, o si es más o menos de lo que le corresponde estadísticamente en la sociedad en la que vivimos.

No me refiero a señores que opinan que la mujer debería estar fregando en vez de ir por ahí "escepticando" o de misóginos agresivos (que también los hay, dale un ojo al vídeo que he puesto arriba). Me refiero a ese sesgo inconsciente que acaba poniendo al hombre en una posición ventajosa (ese que hace que las mujeres hagan mejor música ante un jurado experto cuando este no sabe su sexo).

Insisto en que no me atrevería a decir que hay más machismo que en otros entornos; pero es que debería haber menos. ¡Para algo somos escépticos!

El escepticismo debería ser marcadamente feminista, porque la desigualdad está basada en dogmas (fundamentalmente religiosos) y creencias irracionales.

Por ejemplo: Hace poco un escéptico se mostraba opuesto a la discriminación positiva en favor de la mujer. No es el primero que lo hace y, de hecho, es una opinión que parece mayoritariamente compartida. Y, sin embargo, la mayoría de la investigación científica de los últimos cincuenta años apunta a que la discriminación positiva es una medida útil y efectiva para alcanzar la igualdad (y más útil que otras técnicas como la discriminación negativa -es decir, prohibir discriminar-).

Los escépticos, como todo el mundo, estamos sujetos a sesgos y errores. pero, precisamente, la ciencia es la herramienta más poderosa para superarlos.

Y esto, creo, es todo lo que tenía que decir.

Es mi opinión. He tratado de argumentarla y fundamentarla, pero sigue siendo opinión. No he puesto enlaces a papers ni citas de libros, porque no era ese el tipo de post que quería hacer. Mi opinión es, por supuesto, muy discutible, y me reservo el derecho de cambiarla si las pruebas lo requieren.

Pero, por resumir un poco, porque con toda esta retahíla creo que se ha perdido un poco la idea que quería transmitir:

Creo que las criticas del artículo en cuestión tienen base. No es la primera vez que se hacen, ni será la última, ni es la vez que más vitriólicas han sido. De hecho, yo he visto el artículo bastante moderado en comparación con otros, incluyendo algunos hechos desde el propio escepticismo organizado.

En cualquier caso, creo que tampoco hay que sacar las cosas de quicio: Esas cosas ocurren en muchos colectivos y son en buena medida derivadas de la propia dinámica de las organizaciones.

Pero tampoco hay que desecharlas de un plumazo e ignorarlas: Esos problemas existen y habría que tratar de solucionarlos o, al menos, paliarlos y mantenerlos bajo control. Existen formas de hacerlo, algunas simples y otras menos, pero los hechos, las pruebas y la ciencia están ahí.

Somos escépticos. Tenemos las herramientas.

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Trabajar para el enemigo (I)

Las cosas están fatal, el trabajo es una mierda, cada vez en peores condiciones, y a la gente, atontada con el fútbol y con sus mediocres vidas, no le importa nada. Nadie hace nada.

Haz ruido. participa en las huelgas, ve a las manifestaciones.

Las huelgas no tienen ningún efecto, y las manifestaciones menos.

Ayuda a cambiar eso, afiliate a un sindicato.

Los sindicatos están apoltronados, viven de la sopa boba y no sirven para nada.

Vota para que cambien las cosas.

Los partidos políticos son peores que los sondicatos. Ninguno representa mis intereses.

Afiliate al que te desagrade menos, participa y cambia el partido desde dentro.

No. Están controlados por su cúpula y no se puede hacer nada.

Unete a algún movimiento vecinal. Seguro que en tu barrio también hay.

Son pequeños grupos de gente tan motivada como inoperante, no pueden hacer grandes cosas.

Participa en alguna plataforma cívica.

Sólo sirven para promover los intereses políticos de los que las controlan.

Hazte voluntario, colabora con alguna ONG.

Eso lleva demasiado tiempo, estoy demasiado ocupado y sólo ofrecen trabajos tediosos y mecánicos. No hay ninguna que pueda aprovechar mi potencial.

Pues dona dinero a una ONG.

La mayor parte del dinero que donas va a pagar la gestión de la propia ONG, no tienes la seguridad de que vaya a donde se necesita.

Sí, lo sé. Estás convencido de que "no se puede hacer nada" salvo quejarte con pose de superioridad cínica. Ese derrotismo cómodo te evita tener que esforzarte, mietras te permite sentirte moralmente justificado. No lo sabes, pero trabajas para el enemigo. El mayor engaño es pensar que estás contra lo que consideras injusto cuando eres una pieza de ello. Creer que estás fuera y sentirte superior a todos esos que hacen exactamente lo mismo que tú.

Si no eres capaz de nada más, hazte donante de sangre, de médula, de órganos. Intenta hacer que al menos parte de tu trabajo sea ético, da clases al niño del vecino, ayuda a tu vecina a subir la compra.

Haz, por una vez, algo por alguien en lugar de estar sentado en tu sofá, quejándote de todo sin hacer nada, dando lecciones a los demás sin aplicártelas a ti.

O, al menos, cállate.

No. No creo que todo el mundo deba participar en todas esas actividades ni hacer todas esas cosas. Pero, si vas a dar lecciones, al menos deberías participar en alguna de ellas al menos una vez en tu vida.
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Huevos cuadrados

En un país donde están a punto de cortar las calles durante una semana para un espectáculo religioso (católico), donde se le concede la Orden del Mérito Policial a la escultura de una virgen (católica), donde el ministro del interior (católico) tiene un ángel de la guarda (católico) que le ayuda a aparcar, y donde se acaba de condenar a una mujer por un "delito contra los sentimientos religiosos" (católicos); unos tipos salen a manifestarse por el "derecho a su libertad religiosa" (católica).

A eso es a lo que en Granada llamamos TENER LOS HUEVOS CUADRADOS.

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Hombres y víctimas

Los treinta olvidados que nunca existieron

Hace algunos años, en uno de esos blog "Activista de los derechos de los hombres" (de defensa de los derechos de los hombres blancos conservadores occidentales de mediana edad) que son la copia española de los "MRA" norteamericanos, alguien puso un artículo sobre la violencia de las mujeres contra los hombres.

En ese artículo argumentaba que el número de hombres que el año anterior habían sido asesinados por sus mujeres ascendía a casi la mitad que el de mujeres asesinadas por su pareja.

Concretamente, esa cifra era de treinta hombres asesinados a manos de sus mujeres, y era una flagrante y obvia mentira.

Esa escandalosa cifra era, en realidad, un batiburrillo de violencia doméstica, en el que incluía a todos los hombres asesinados (maridos, hijos, abuelos...) por algún miembro de la familia (mujer, padre, hijo...); y era tan ridícula que sólo podía ser creída por alguien que hiciese un esfuerzo deliberado por creérsela.

Por supuesto, había (y hay) mucha gente dispuesta a hacer ese esfuerzo.

Muchos de estos grupos "Activistas de los derechos de los hombres" dieron (y siguen dando) credibilidad a esa cifra que, si ni siquiera actualizar, sale sistemáticamente en blogs, foros y prensa desde entonces.

Sí, también en la prensa.

Periódicamente, encontramos en los periódicos que "este año han sido asesinados 30 hombres a manos de sus parejas". A veces son "más de treinta", a veces son "casi treinta", pero siempre es "este año", todos los años. Es interesante el que esta cifra normalmente se opone al número real de mujeres asesinadas por causa de violencia de género actualizado al año que sea.

Es un poco ridículo porque repiten titulares año tras año: La prensa lleva diciendo que "Nadie habla de los 30 hombres asesinados por sus parejas" desde 2009 (titular un poco irónico porque, como es fácil de comprobar, no hacen más que hablar de esos 30 -inexistentes- desdichados).

De modo que ahí tenemos una sorprendente cantidad de periodistas que, como suele ser tristemente habitual, siguen dando el mismo numerito todos los años una y otra vez, sin molestarse en comprobar las cifras. Y, por supuesto, nunca citan la fuente de ese dato (porque no la saben, claro).

Así que la próxima vez que veas lo de "Nadie habla de los 30 hombres asesinados por sus parejas" recuerda que la respuesta es "Porque no existen".

No estoy criticando a la gente que cree estas cifras (aunque no está de más tener un poco de sentido crítico). Estoy criticando a los periodistas que muestra ser unos incompetentes (o, quizás, unos mentirosos) al no comprobar los datos que publican.

Las cifras reales

Como no soy periodista y estamos en navidades, me he molestado en perder una mañana buscando datos reales.

Si no hubiésemos estado en navidades habría tardado más: No puedes desperdiciar una mañana así como así si no es en vacaciones.

Si hubiese sido periodista habría tardado menos: Ser periodista es mucho más cómodo, porque puedes ignorar la realidad y escribir cualquier estupidez.

Para la siguiente gráfica he usado los datos que publica anualmente el Servicio de Inspección del Consejo General del Poder Judicial en su "Informe sobre muertes violentas en el ámbito de violencia doméstica y de género". Esos informes son públicos y pueden encontrarse aquí (a menos que seas periodista o "Activista de los derechos de los hombres", en cuyo caso es imposible para ti encontrar esos informes).

La tabla está generada con un script de gnuplot, y muestra, para los años de los que hay publicado un informe, las víctimas mortales de violencia doméstica y violencia de género a manos de su pareja o ex-pareja de sexo contrario. Es decir, que no se muestran hombres víctimas de hombres ni mujeres víctimas de mujeres.

Víctimas mortales de la Violencia de Género y de la Violencia Doméstica en el ámbito de la pareja o ex pareja

Cualquier pretensión de que algún año esta cifra de hombres asesinados se ha acercado siquiera a treinta es evidentemente absurda.

De todos modos, podemos apostar a que la prensa seguirá hablando insistentemente de los treinta olvidados de los que "nadie habla".

Tanto el script que he usado para generar el gráfico como al tabla CSV con las cifras están en mi repositorio de githb. Allí también pueden encontrarse los enlaces directos a casa uno de los archivos anuales de los que he extraído los datos junto con párrafos justificativos de cada uno de ellos e indicaciones de en qué páginas pueden encontrarse. Si ves algo con lo que no está de acuerdo, se admiten pull request con las correcciones que se consideren necesarias.

He dicho más arriba que no se muestran hombres víctimas de hombres ni mujeres víctimas de mujeres. Lo he hecho deliberadamente para mantener la cuestión en los criterios originales, y que nadie diga que trato de hacer trampas mezclando datos. De todos modos, si incluyésemos víctimas asesinadas por su pareja del mismo sexo, la cosa cambiaría muy poco (los datos detallados año por año pueden encontrarse aquí).

Notarás que no he hablado de si ambos tipo de asesinato son comparables o no, si sus causas sociológicas son o no similares, ni si son mejores unas aproximaciones legales u otras, ni de otros tipos de violencia no mortal. Hoy, simplemente, hablo de los números. De lo fácil que es obtenerlos y de lo fácil que es creernos los que queremos creernos (y lo difícil que es creer los que no nos gusta creer).
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No, eso no es conciencia de clase

Este post es una reflexión personal a partir de la lectura de este artículo

A ver, NO.

"Conciencia de clase" no es que "PepeEnergy esté invitando a quien quiere hacerse cliente y viene de HolaLuz a replanteárselo".

"Conciencia de clase" no es eso.

"Conciencia de clase" es un término de la teoría marxista que, simplificando, consiste en entender que hay una serie de clases sociales que se definen en función de su posición en la estructura productiva, que se relacionan de cierta forma, y que tú perteneces a una de ellas en concreto.

"Conciencia de clase" significa saber que, simplificando otra vez, los dueños de las empresas son los burgueses (por definición, porque un burgués es el que obtiene su dinero de poseer el capital) y que los que trabajan son los proletarios (otra vez por definición, porque un proletario es el que vive de su trabajo), y que tienen intereses distintos.

"Conciencia de clase" significa entender que las empresas son instrumentos para obtener dinero, que su único baremo es el dinero y que su única razón de ser es el dinero.

"Conciencia de clase" significa darte cuenta de que "PepeEnergy", "HolaLuz", "Iberdrola" o "Endesa" son empresas, que pueden competir o no entre ellas, pero siguen perteneciendo a la burguesía y su objetivo sigue siendo ganar dinero.

"Conciencia de clase" significa percibir que lo que diga una empresa de sí misma (o, en realidad, lo que diga un publicista contratado por la subcontrata de márketing de esa empresa) no muestra la imagen real de la empresa, sino la imagen que la empresa cree que le hará ganar más dinero.

"Conciencia de clase" significa entender que si una empresa dice "somos buenos" o "somos malos" o "somos ecológicos" o "te queremos" o "somos distintos a los demás" lo hace porque sus administradores piensan que así ganará más dinero.

"Conciencia de clase" significa ver que la frase "con PepeEnergy no vamos a ganar dinero, vamos a intentar cambiar las cosas" es pura propaganda: Las empresas son para ganar dinero.

Y "Conciencia de clase" significa, en fin, darse cuenta de que "PepeEnergy"y "HolaLuz" pertenecen a la misma clase social. Que, a pesar de ello, pueden ser competidores. Y que, de todos modos, si "PepeEnergy"les dice a los cliente de "HolaLuz" que no se cambien de proveedor, es porque piensan que así ganarán más dinero.

Por otro lado, sospechar que el artículo absolutamente laudatorio y propagandístico que enlazo ha sido pagado por "PepeEnergy" probablemente no tenga nada que ver con la "Conciencia de clase", pero también es inevitable.

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