Psicofonías

(algo así como el blog de Psicobyte)

Un megapixel

Es cierto: Las cámaras ya salen por un precio más o menos aceptable. Pero no me digas que no anima tu espíritu friki el imaginarte construyendo tu propia cámara de un megapixel a partir de un viejo escaner de mesa. Un poco aparatoso, pero bastante impresionante...

Algo a medio camino entre los inventos del TBO y la guerra de las galaxias.

Como añadido, el chisme que este mismo fulano ha inventado para cambiar los CDs tampoco está nada mal.

Y, recuerda:

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Exito educativo

Cuando yo era pequeño, la vida educativa para llegar a universitario se estructuraba así: Ocho años de EGB, tres de BUP, uno de COU, un examen de Selectividad y la Universidad.

El examen de selectividad era el que te permitía acceder a la universidad y, según la nota que sacases en él, elegir qué carrera querías.

El meollo es que los institutos (donde se impartía BUP y COU) medían su "nivel" según el éxito de sus alumnos en selectividad, por la simple y cómoda fórmula Alumnos Aprobados / Alumnos Matriculados en COU. Obviamente, según esta fórmula, lo ideal era que aprobasen todos los alumnos que hubiesen cursado COU.

El instituto donde yo estudiaba por aquel entonces era de los conocidos por su "bajo nivel" (en parte, por culpa de alumnos como yo), y eso era algo que a las autoridades escolares correspondientes no les gustaba, como es lógico, nada.

¿Como se hace para subir el nivel de un instituto?

La solución moral, coincidente con el espíritu educativo, sería poner los medios para que los alumnos aprendan más y mejor, tener alumnos más preparados, y que levanten el pabellón del instituto ante los férreos jueces de la selectividad.

En otras palabras que, de los alumnos que tienes, aprueben más: Incrementar el valor del primer elemento de la formulilla de arriba.

Pero hay una forma más práctica, rápida, cómoda y eficiente de lograr ese objetivo.

Si, de alguna forma, sabes qué alumnos de BUP no pasarán el examen (o cuales tienen pocas probabilidades de hacerlo), puedes intentar impedirles el paso a COU, de forma que, auque siga aprobando selectividad el mismo número, la proporción sea mayor. O sea, bajar el valor del segundo componente de la función.

De este modo, obtienes el mismo resultado (subir el porcentaje de aprobados) sin tener que efectuar un especial esfuerzo educativo. Simple y cómodo.

Evidentemente, con este segundo método, el espíritu y toda la base fundamental en la que debe basarse un sistema educativo se van por el sumidero. Pero el "nivel" sube. Y eso es lo que importa.

De modo que, en mi instituto, el Director del centro y el Jefe de Estudios paraban a los alumnos más "tontos", "difíciles", "rebeldes", "incapaces" etc. en el patio y tenían con ellos charlas "extraoficiales".

Uno de esos alumnos tontos era, precisamente, el que te escribe esto. Y como tal, tuvo su charla "extraoficial" con el entonces Jefe de Estudios (que, posteriormente, llegaría a Director).

El señor Jefe de Estudios tuvo la amabilidad de informarme de que, desafortunadamente y a su pesar (porque me estimaba mucho), yo no podría seguir estudiando allí el año siguiente por culpa de la compleja y burocratizada normativa escolar. De modo que lo mejor sería que me fuese buscando otro instituto en el que estudiar el próximo curso.

Hubo muchos otros de mis compañeros "tontos" que escucharon esas charlas y aceptaron su destino cambiando voluntariamente de instituto. Pero yo, que soy cabezón hasta lo estúpido y que, además, era un crío politizado que había participado en lo que era una especie de sombra de un "movimiento estudiantil" y se había leído todos los BOEs al respecto, sabía que lo que decían era falso o, cuando menos, una sesgada interpretación de la normativa.

O sea: No era cierto que yo (ni los otros "tontos") tuvieramos que cambiar de instituto. Solo intentaban que, creyendolos, nos marcháramos voluntariamente y sin hacer ruido.

El caso es que, al final y a pesar de ellos, me quedé.

Pero muchos otros "tontos" no lo hicieron. Algunos se marcharon a otros institutos. Otros, simplemente, dejaron de estudiar.

Algunos, porque se creyeron sus mentiras. Otros porque, aunque no las creyeron, sabían que no sería buena idea estudiar en un instituto en el que no se les quería. Otros, por fín, tendrían sus propias razones.

Las previsiones funcionaron: Yo, como alumno "tonto", contribuí a bajar el nivel del instituto en uno de los peores años de mi vida (tanto en lo académico como en lo que se refiere a la vida en el instituto).

Pero el "nivel" del instituto subió. No sé cuanto ascendió pero, para orgullo del profesorado que lo anunciaba a voz en grito los años siguientes, abandonó los humillantes puestos de cola que antes ocupara.

A costa de los alumnos "tontos". A costa de todos los principios educativos. A costa del futuro de muchas personas.

Pero el "nivel" del instituto subió.

Supongo que ahora será un ejemplo de éxito educativo.

Y, recuerda:

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Pon un Manjón en tu blog

La campaña Pon un Manjón en tu blog ha empezado con buén pié.

Te recuerdo:

EL blog 2dmanjon participa en en un concurso internacional de blogs educativos, concretamente en el apartado de "mejor recién llegado". Ahora mismo va en segundo puesto y subiendo. Si aún no has votado, vota 2dmanjon. Y si tienes blog, página personal o similar, únete a la campaña y promociona a los manjonitas.

Los conocidos blogs Atalaya y Arkangel YaBlog ya han respondido al llamado, y Reflexiones e Irreflexiones ya había empezado la promoción de motu propio.

¿Te vas a quedar atrás? ¡Pon un Manjón en tu blog!

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Edublog Awards

El blog amigo 2dmanjon se ha presentado a los Edublog Awards, un premio de ámbito mundial a blogs escolares/educativos, concretamente en su categoría Best Newcomer (2004).

En el momento de escribir este post, los manjonitas están en un cómodo segundo puesto, con el 30% de los votos. Pero, como todos conocemos las veleidades de este tipo de votaciones, es lógico pensar que necesitan todo el apoyo posible.

De modo que, desde aquí, me hago eco de su petición blogeril, les doy todos los ánimos que caben en este post, les deseo suerte y te pido a tí un par de clics:

Vota 2dmanjon

Para terminar, y si tienes tu propio blog, página personal, revista sindical o transnacional televisiva, te sugiero que hagas lo mismo, lo comentes, y ayudes a Victoriano y sus manjonitas a hacerse con el premio.

¡A por el primer puesto!

Otros post en este blog que hacen alusión a este:
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Accidentes geográficos

Al parecer, hace aproximadamente unos treinta y dos años, mis padres le daban vueltas a la idea de irse a vivir a Australia.

Mientras tanto, yo estaba ocupado en otro viaje mucho más corto, pero mucho más importante y arriesgado: Había salido desde una de las trompas de falopio de mi madre en dirección a su útero, donde planeaba quedarme unos meses.

Yo podría haber sido australiano, pero el viaje a Australia nunca llegó a concretarse. Por otro lado, debo decir que mi trayecto falopiano fué un éxito.

Entre tanto, mis padres habían ido a Cataluña siguiendo una oferta de trabajo, y yo iba creciendo en mi universo placentario.

De modo que yo podría haber nacido catalán, pero la cosa catalana no tuvo el éxito esperado y mis padres, conmigo como polizón involuntario, regresaron a Granada.

Cada cinco de Agosto se celebra en Sierra Nevada una fiesta en honor de la llamada "Virgen de las Nieves", y mis padres iban de camino a las cimas nevadenses cuando yo decidí dar por terminada mi estancia uterina. Podría haber nacido en la cumbre del Mulhacén (como una cabritilla cualquiera), cosa bastante bucólica y romántica. Pero, prudentemente, mis padres regresaron a la ciudad.

Cuenta mi señora madre que, en todos sus partos, mi padre ha seguido, infaliblemente, la tradición de detenerse a echar gasolina. Como no tengo razones para dudar de la palabra de mi madre, creo estar autorizado a suponer que pude haber nacido en una gasolinera. Es algo mucho menos romántico que lo de las cumbres nevadas, pero las cosas son como son.

En cualquier caso, al final acabé naciendo, como mandan los cánones y la razón médica, en el hospital de maternidad de Granada. De entre todas las cosas que podría haber sido, al final fuí un granadino como otro cualquiera, en una cuna entre otras muchas de una sala de maternidad.

Con estos antecedentes, comprenderás que yo crea que todas esas historias de nacionalismos, patrias y "hechos diferenciales" no son más que "accidentes geográficos" en su sentido más literal.

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