Psicofonías

(algo así como el blog de Psicobyte)

El parásito perfecto

Ambros, en un interesante post titulado El parásito perfecto, demuestra que el viejo y baboso Alien, al lado de alguno de nuestros vecinos de planeta, es un simple aficionado.

Para ello habla de la Toxoplasmosis, una curiosa enfermedad parasitaria causada por un protozoo (Ahora deberías estar lo bastante interesado para subir al párrafo anterior y seguir el enlace).

Pero el universo de los parásitos es más increíble de lo que creemos, con lo que yo veo su apuesta y la subo. Te voy a hablar de un pequeño cabroncete marino llamado Sacculina. Si luego tienes pesadillas, no digas que no te lo advertí.

En lo que queda, estoy siguiendo el excelente ensayo de S. J. Gould "Triunfo de los cabezas de raíces", en su libro "La montaña de almejas de Leonardo", donde habla, mucho mejor y más exténsamente que yo, de este mismo parásito.

Sacculina es un género de parásitos perteneciente al Orden de los Cirrípedos (el mismo Orden del percebe, por ejemplo) y, como todos los crustáceos (los cirrípedos son crustáceos), comienza su vida en forma de una pequeña larva llamada nauplius, un bichejo diminuto con dos antenas y un solo ojo (No he encontrado ninguna foto del nauplius de Sacculina, pero los de todos los crustáceos son más o menos iguales).

Nauplius de un Cirrípedo

El nauplius pasa por una sere de estados larvales (hasta cuatro en algunas especies) durante las que va creciendo (aunque sigue siendo de bastante menos de un milímetro), hasta que muda a su siguente fase, característica de los Cirrípedos, llamada cipris.

Cipris de Sacculina
Foto de Carcinus

Si el de Sacculina fuera un cipris como el de otros Cirrípedos, buscaría una roca o un lecho marino donde fijarse y empezaría a segregar una "concha". Pero este no es su caso. Sacculina busca un crustaceo, generalmente un cangrejo, al que fijarse.

Como te imaguinarás, esto no le hace maldita la gracia al cangrejo en cuestión. Cuanlquiera que haya observado cangrejos habrá visto que tienen una especie de compulsión por la limpieza con unos gestos muy característicos y, además, tratarán de arrancarse, con verdadera desesperación, cualquier cosa que intente pegarse a ellos. Les va en ello su futuro.

Pero los cipris de Sacculina son resistentes, y crean su concha muy rapidamente. Con un poco de suerte, el destino del cangrejo estará sellado.

Si la historia acabara aquí, Sacculina sería un parásito bastante aburrido. Pero, te lo aseguro, esto no ha hecho más que empezar.

Porque ahora el cipris se metamorfosea en una tercera fase, llamada kentrogon, que posee una especie de dardo hueco con el que atraviesa la coraza del cangrejo.

Kentrogon de Sacculina
Foto de Carcinus

El cangrejo ya está perdido. Como una aguja hipodérmica, el dardo inyecta en su huesped un pequeño grupo de células (en algunas especies, una sola célula) que comienzan a crecer dentro del desafortunado cangrejo para formar al individuo adulto.

Una fina red de "raices" se exteinde por el interior del cuerpo de pobre animal, y comienza a succionar sus fluídos para alimentar al parásito.

Cuando digo "por el interior del cuerpo" me refiero a todo el cuerpo de su husped:

Sacculina

Pero Sacculina no mata a su víctima. Tiene planes mucho más terroríficos para ella.

Sacculina crea entonces su única estructura visble desde el exterior, y la que da nombre al Género: Una especie de "saco" que crece y se hincha bajo el abdomen del cangrejo, en el lugar en que normalmente las hembras guardan sus huevos. Esa estrcutura es el organo reproductor de Sacculina.

Recuerda ahora la desesperación con la que el cangrejo trataba de arrancarse los cipris que se le pegaban. Despues de todo, el "saco" es mucho más grande y visible ¿No será más fácil quitarselo?

Sacculina también está preparada para ello. Si el cangrejo es hembra, Sacculina se hace con el control de su "instinto maternal". No está muy claro cómo (aunque se supone que es por medios hormonales) Sacculina "hace creer" a su huesped que el "saco" es la puesta de huevos del propio cangrejo, y este no sólo no trata de quitárselo, si no que comienza a protegerlo, cuidarlo y limpiarlo primorosamente. Ahora la víctima trabaja para su parásito. Incluso, cuando Sacculina se preepara para lanzar una nueva generación de diabólicos parásitos, el cangrejo sale de su escondrijo, busca un sitio depejado, y comienza a hacer movimientos con su abdomen (similares a los que haría con su propia puesta) para que la corriente esparza a los nuevos nauplius.

Pero ¿Y si el hospedador es un macho?

Entonces, Sacculina, por medio de sus raíces, lo castra y (probablemente ayudada por las mismas hormonas) lo feminiza, haciéndole creer que es una hembra con su bolsa de huevos y comportarse como tal.

Desde ese momento, su huesped, macho o hembra, hará su vida normal, pero total y absolutamnete al servicio de Sacculina y su descendencia.

Como comprenderás, Alien, a su lado, es un pardillo.

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PCMS 2004