Psicofonías

(algo así como el blog de Psicobyte)

Triste historia de cangrejos

Melancólica imagen de Coenobita clipeatus recordando mejores tiempos

En las Bermudas, Coenobita clypeatus es un cangrejo con muchos problemas.

Su primer problema es que es un cangrejo ermitaño. Los cangrejos ermitaños tienen el abdomen muy blando, y usan conchas de moluscos para protegerse de posibles predadores.

Esto es bastante jodido cuando uno es un cangrejo. Hay que encontrar una concha de tu talla en la que puedas estar cómodo y seguro sin demasiadas apreturas...

Un Coenobita clypeatus de las Bermudas sin concha y con un predador por los alrededores es un cangrejo ermitaño muerto.

Su segundo problema es que es un cangrejo terrestre. Ser un cangrejo terrestre no tiene nada de malo, salvo que además seas un cangrejo ermitaño. Porque la concha entonces se vuelve estrictamente necesaria: La necesitas para mantener húmedas tus branquias.

Un Coenobita clypeatus de las Bermudas sin concha es un cangrejo ermitaño muerto, aunque no haya un predador por los alrededores.

Su tercer problema es que, en las Bermudas, solo existe una especie de molusco lo bastante grande para que su concha le sirva de algo a Coenobita: un caracol marino que responde al nombre de Cittarium pica.

Esto, como te imaginarás, reduce bastante las opciones del pobre cangrejo.

Un Coenobita clypeatus de las Bermudas sin concha de Cittarium pica es un cangrejo ermitaño muerto.

Pero, en definitiva, esto son problemas normales. La vida es dura.

El cuarto problema de nuestro Coenobita clypeatus de las Bermudas sí es un problema serio de verdad: No quedan Cittarium pica en las Bermudas desde hace más o menos cién años.

Cittarium pica se extinguió de las Bermudas porque la evolución lo había desarrollado como un caracol grande y apetitoso con una bonita concha. Y eso es un diseño muy malo cuando hay humanos en los alrededores a los que les gusta, entre otras cosas, comer caracoles y las conchas bonitas. Lo que demuestra que la naturaleza no es sabia

Si la naturaleza fuera sabia, el Coenobita clypeatus de las Bermudas habría evolucionado hacia, por ejemplo, la compra por catálogo de conchas marinas.

Pero no lo ha hecho. Hoy día sigue siendo tan dependiente de Cittarium pica como hace mil años.

¿Y como se las apaña?

Simple: Cittarium pica se ha extinguido, pero sus conchas siguen ahí.

Los último supervivientes de Coenobita clypeatus de las Bermudas sobreviven gracias a las conchas que dejaron abandonadas unos moluscos muertos hace cién años.

Como te puedes imaginar, lo tienen muy crudo.

La ecología es un sistema complejo y muy delicado, y a menudo es imposible predecir qué efectos tendrá un cambio en el equilibrio. Está mucho más allá de la imagen que hemos creado de equilibrios depredador-presa, y cada especie en un ecosistema concreto depende muy sutilmente de infinidad de factores y de muchas de las otras especies que le rodean.

Un cangrejo de las Bermudas se va a extinguir porque los caracoles resultaban apetitosos.

Cittarium pica se encuentra en diversos grados de peligro en casi todo el Caribe (y ya extinto en varios lugares, como hemos visto). A Coenobita clypeatus no le vá mucho mejor.

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