Psicofonías

(algo así como el blog de Psicobyte)

Extraños impuestos

En vida de Franco (nuestro dictador local) España era un pás más católico que nadie (la "reserva espiritual de occidente", decían), y el Estado firmó un acuerdo con el Vaticano (concordato) por el que, entre otras cosas, se le garantizaba a este último el aporte anual de una pasta.

Por cuestiones políticas, sorprendentemente, el regreso de la democracia (con una constitución que, supuestamente, es aconfesional) no canceló este contrato.

En teimpos más recientes, en los formularios donde cada uno de los españoles informamos al Estado de nuestras respectivas riquezas para calcular cuánto hemos de pagar en concepto de impuestos, no colocaron una casilla por medio de la cual podíamos decidir si una parte de esos impuestos se destinaría a la Iglesia (Católica Apostólica y Romana), si se usaría para "Otros fines de interés social", o si se repartiría entre ambos conceptos.

Yo siempre marco la segunda opción.

Como te imaginarás, la aparicón de esta casilla trajo bastante cola en su momento, sobre todo por las protestas de esos a los que se suele llamar "los sectores más conservadores de nuestra sociedad". Pero el caso es que era una media más populista y "de cara a la galería" que práctica en ningún sentido. Porque el concordato firmado por Franco seguía en vigor y, si el aporte de los que habían marcado la casilla no alcanzaba la cantidad acordada (Como, de hecho, viene sucediendo), el Estado pagaba la diferencia (Y, por lo tanto, pagaban también los que habían marcado la otra casilla).

Y llegamos a la actualidad, en la que la Iglesia y el Estado han firmado a un acuerdo para que, a cambio de subir el porcentaje asignado, esta cobre sólo lo que aporten los que lo han explicitado en su declaración de la renta.

De modo que, en adelante, los españoles que lo deseen costearán a la Iglesia con sus impuestos y, los que no quieran hacerlo (como yo), pagarán esos "Otros fines de interés social".

Lo que me parece una soberana tontería. ¿A eso le llaman impuestos?

Los impuestos sirven, a grandes rasgos, para redistribuir la riqueza. Para que cada uno aportemos para pagar los gastos de todos, nos guste o nó. ¿O tú crees que a Emilio Botín le hace gracia pagar los hospitales de los que no se pueden permitir un seguro médico cómo el suyo?

Pero esta especie de "régimen especial" que tiene la iglesia es algo así como un impuesto que no es un impuesto pero sí es un impuesto.

De modo que, en mi opiníon, podemos hacer tres cosas:

Opción uno:

Asumimos que la iglesia católica apostólica y romana (¿Y las demás?) tiene un importante interés social y debe ser pagada con los impuestos de todos, sin marcar casillas ni chorradas similares. Sí, los de todos, incluídos los míos (aunque la sola idea me duela). Porque, como te he dicho antes, precisamente para eso están los impuestos. Si apechugo y pago para compar tanques y fusiles, no veo porqué no voy a poder costear casullas e hisopos.

Opción dos:

Nos tomamos en serio de una vez aquello de la separación entre Iglesia y Estado, con lo que los curas no deberían cobrar de los impuestos de nadie (ni siquiera de los que quieran). Que cobren del cepillo o de donde sea, que sus currantes coticen y que, en general, funcionen como cualquier otro negocio.

Opción tres:

La tercera opción es negar la función redistributiva de los impuestos, dejarse de tonterías, y poner casillas para marcar (O, mejor, para rellenar con valores percentuales) en todas las posibles partidas presupuestarias, y no solo en lo tocante al tema religioso.

¿Que quiero pagar gastos de defensa? Marco la casilla correspondiente. ¿Que nó? La dejo sin marcar. Si soy un peatón ¿para qué voy a pagar autopistas? Y lo mismo para la sanidad, investigación...

Y, por supuesto, todo esto son sólo opiniones. Que cada cual tendrá la suya..

(7052 visitas a este artículo)
Posts Posteriores (1/1) Posts Anteriores
PCMS 2004