Psicofonías

(algo así como el blog de Psicobyte)

Dios salve a los ingleses

Los ingleses son gente muy rara (y no, no lo digo por cómo decoran los cementerios ni por cómo guaran los secretos, aunque también).

Lo digo, mas bien, por la forma de encarar la teología que tienen. Te enseño dos ejemplos:

1. Guerra publicitaria.

Resulta que, al parecer, los famosos autobuses londinenses abundan en propaganda religiosa de todo tipo.

Autobús Musulmán

Musulmana

Autobús Cristiano

Cristiana

La imagen del autobús "islámico" es de islamispeace.org.uk, la del "cristiano" de Real Christianity

Un poco hartos con esto, los de la British Humanist Association hicieron una cuestación por Internet para "contraatacar" con su propio anuncio. Cuando Dawkins ofertó que igualaría todo lo recaudado hasta un máximo de 5500 Libras, la cosa se disparó, con lo que los ateos ingleses ya pueden sentirse representados en los laterales de sus autobuses.

Autobús Ateo

2. Hagan juego.

Los ingleses son dados a apuestas de todo tipo, y Paddy Power, una casa de apuestas británica, ofrece 4-1 a quién arriesgue su dinero a favor de que, antes del 31 de diciembre de 2009, se encontrarán pruebas científicas de la existencia de Dios.

Según dice el Telegraph, las apuestas empezaron a 20-1, y subieron a 33-1 cuando falló el LHC (a mí no me preguntes qué tiene que ver). El monto total que los fieles se han jugado hasta el momento asciende, al parecer, a 5000 Libras, y parece que es eso lo que ha hecho que baje hasta el 4-1 actual.

Para que el resultado sea válido, Paddy Power dice que la confirmación de la existencia de Dios tendrá que ser verificada por científicos y revisada por una autoridad independiente.

Personalmente me habría arriesgado gustoso con el 1-4 contrario, pero los de Paddy Power no son tontos (y le tienen cariño a su dinero), y no permiten hacer apuestas en contra.

4-1 significa que te pagan, por cada una que apuestes, 5 libras (cuatro mas la tuya, que te la devuelven), del mismo modo, con 20-1 te pagan 21 por libra y con 33-1 te pagan 34 por libra. Con un 1-4 te darían 5 por cada 4 libras apostadas (una, mas tus cuatro).

Puestos a tener fe, también hay otra apuesta abierta, si te arriesgas a afirmar que el showman Russell Brand es Dios. Se paga 1-500, que tampoco está mal.

Los ingleses, que son gente muy rara.

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Monstruos

Frankenstein y el monstruo

Viñeta de Juan Carlos Contreras, vilmente copiada de Irreverendos.

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Si no existe, no vale

Si yo sugiriese que retiraran las imágenes mitológicas de una iglesia, seguro que te lo tomarías a broma (O, a las malas, como una terrible ofensa, que de todo hay).

Pues me entero por Pharyngula de que, según publica Telegraph, eso precisamente es lo que ha hecho en sus cementerios la diócesis de Bath y Wells (adscrita a la iglesia de Inglaterra).

Lo que pasa es que no lo ha hecho con las estatuillas que te estás imaginando, si no con las de los ubicuos gnomos de jardín.

Según un representante de dicha diócesis:

Los gnomos no existen en realidad, de modo que ¿por qué debemos tener esas criaturas antinaturales en los cementerios?

Supongo que alguien debería hacerle notar la deliciosa ironía...

Otros post en este blog que hacen alusión a este:
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Revistas, anécdotas y chorradas

El otro día estuve a punto de gastarme treintaitantos euros en comprar una revista por Internet.

La cosa es que, en una de esas páginas de compra-venta, un tipo ofrecía varios números antiguos de la revista argentina El Gráfico, "la biblia del deporte mundial", según sus seguidores.

El caso es que el tipo ofrecía varios números antiguos y, como comprobé, entre ellos estaba el número 1606, del 19 de mayo de 1950, con el entonces delantero del Quilmes, Adolfo Paraja, luciendo bigote y habilidades futbolísticas en la portada.

Y me entró la vena friki-consumista y me dije ¿Lo compro o no lo compro?

Al final no me decidí y alguien se me adelantó, con lo que no he gastado tontamente mi dinero en una chorrada que sólo iba a servir para ocupar un espacio con otro montón de viejas revistas raras.

Cualquiera que me conozca se sorprenderá de que se me pase por la cabeza comprar una revista deportiva argentina. No por argentina, si no por deportiva. Y es que, a mí, la cosa del deporte nunca me ha llamado demasiado la atención.

Como te imaginarás, no tengo ni idea de quién es Adolfo Paraja, ni sigo la (dicen que larga) trayectoria del Quilmes Atlético Club. De hecho, no me importa un rábano.

Pero el número 1606, del 19 de mayo de 1950 de la revista deportiva "El Gráfico" es famoso por otra cosa.

Ese mismo año, un chaval bonaerense se había dedicado a viajar por toda la Argentina en una bicicleta con motor. Se cepilló 4000 kilómetros, lo que no está mal para un cachivache de eso, aunque el motor acabó algo cascado.

Al regreso del viaje, al fabricante del motorcillo se le ocurrió que podría ser una buena propaganda, y le ofreció al chaval repararselo gratis a cambio de usar una foto suya para un anuncio y de que escribiera algo sobre cómo se había portado el mecanismo.

El chaval viajero accedió, y foto y texto acabaron apareciendo en el número de "El Gráfico" que estuve a punto de comprar.

El texto de la Carta decía:

Muy señores míos: Les envío para su revisación el motor 'Micrón' que uds. representan y con el que realicé una gira de 4.000 kms. a través de 12 provincias argentinas. El funcionamiento del mismo, durante mi extensa gira, ha sido perfecto y sólo he notado al final que había perdido compresión, motivo por el cual se lo remito para que lo dejen en condiciones.

Firmaba "Ernesto Guevara Serna". Aún faltaban unos años para que se le conociese como "el Che".

El Che en un anuncio

De modo que la "frikada" que quería comprar era un anuncio protagonizado por el Che antes de ser el Che. Pero se me adelantaron.

Tenía la sensación, mientras escribí lo de arriba, que debería acabar esto con alguna especie de "moraleja". Algo sobre los mitos que construímos con personas son sólo mitos (Hay gente que, si les sugieres que el Che podría haberse masturbado en la selva, te montan un cristo) o no sé qué parecido. Pero la verdad es que lo del viaje y subsiguiente anuncio puede encajar igualmente en un marco "mítico" que en uno más realista. Lo más probable es que, simplemente, no signifique nada.

Supongo que la moraleja podría ser esa: Las historias reales no tienen moraleja.

Eso sí. La revista me hubiera gustado tenerla, pero es porque soy un friki.

El texto de la carta y la imagen del anuncio (no he encontrado ninguna a mayor calidad) son copiados vilmente de la página "Ernesto Che Gevara"
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Obama, el negro

Al parecer, según dicen los antropólogos *, los conceptos de "minoría" y "mayoría" existen en casi todas las sociedades estatales.

Se trata de grupos étnicos, raciales, culturales o, mas en general, que se identifican a sí mismos como pertenecientes a un grupo "distinto" del resto de la sociedad (y son identificados por los demás como tales).

La diferencia entre Hutus y Tutsis en Ruanda o entre Católicos y Protestantes en Irlanda del Norte puede no ser nada evidente para nosotros, pero lo importante es que sí lo sea para ellos.

Contrariamente a lo que dice (en el momento de escribir esto) la Wikipedia, las minorías no tiene por qué serlo en el sentido numérico (los negros en la Sudáfrica del apartheid, por ejemplo, eran una "minoría", aunque superaran en número a la "mayoría" blanca) sino que se definen así por los derechos o libertades que, legal o culturalmente, se les niegan o dificultan. Una minoría determinada puede estar en un lugar más o menos alto en la jerarquía social, pero (por definición) no puede estar en la cúspide.

En general, para que la existencia de una minoría sea estable en el tiempo, debe haber alguna forma de impedir o limitar los matrimonios con personas ajenas a dicha minoría.

Adicionalmente, otra forma de mantener la brecha social es por medio de algún tipo de norma legal o cultural por la que los hijos de matrimonios mixtos sean asignados a la minoría.

En Estados Unidos la población negra es una minoría.

Hay (cada vez menos) impedimentos de tipo cultural a los matrimonios interraciales.

Hay también un fenómeno de asignación a la minoría, por el que los hijos de negros y blancos son socialmente considerados negros (y llegando a veces, por iteración, a extremos ridículos).

Todas estas circunstancias confluyen para que, a día de hoy, Barack Hussein Obama, que tiene una mitad de su ascendencia en Europa y la otra mitad en Africa (Y, por lo visto, también tiene algún antepasado americano), esté a punto de convertirse en el primer presidente de los Estados Unidos de América de "raza negra".

Si la norma social fuese otra, Obama podría ser Irlandés o Cherokee.

* Mi principal fuente para toda esta tontería ha sido el libro "Antropología Cultural", de Marvin Harris.
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